FUGA
Fue en la última estación de invierno, cuando el tren partió
Y me encontré escapando al destino, tras la quimera del arco iris
El pequeño mundo que amé cuando niña, se desvaneció en la tormenta; me arrancaron de cuajo las entrañas…
Me quedé sola a la intemperie deseosa de recobrar mis sueños.
Voy tras la quimera del arco iris…
Fue en la estación anterior, cuando el otoño recogió mis despojos
y sacudiendo de mí lo inservible, el susurro del viento me hizo suya…
Atrás quedaron penas, lágrimas, impotencia.
El tren pronto saldrá y no se dónde voy, sólo el viento sopla
hacia la quimera del arco iris…
El viaje continúa, el vagón y mis pensamientos van surcando la maciza montaña mágica, el blanco resplandor me estremece, el bosque se roba mis ojos y las humeantes chimeneas insinúan una cálida vida interior.
Permanezco casi helada, el tren no se detiene… me pregunto si allí habría quedado, la quimera de arco iris.
Y sigue su marcha, hacia la estación de primavera; el espacio empequeñece, el calor humano marca el tono de la alegría; aunque todos hablan al mismo tiempo; sobran brazos, gritos y conversación
No entiendo nada; salgo al pasillo, todos apiñados, mi nariz pegada a la ventana, con un vaso de café caliente entre las manos; observo la campiña… la vida renace, dejando atrás la bruma invernal.
Mas… mi corazón no ríe, no ha encontrado aún…
La quimera del arco iris.
Pero, sembrando voy ilusiones…
Y me provoca bajar en la próxima estación…
Que el calor funda hasta mis huesos…
Ya fui macizo de hielo
una hoja seca de otoño
un pequeño brote de esperanza
Que la pasión aflore
que la fuerza surja de mi corazón
Para encontrar pronto
la quimera del arco iris…
Mas, el tren ha perdido el rumbo, no importa en que estación decido bajar…. el vagón permanecerá conmigo.
El arco iris… ya no será una quimera….
“El estará siempre… donde haya tempestad y el sol ilumine”
Estará allí…cuando la tristeza y el desconsuelo se unan a la alegría a la esperanza…. Y aparezca sin dar explicaciones…
efímero, para el que no apacigüe al corazón
efímero, para el ciego de tanto pensar
efímero, para el dormido
“Efímero como mi interior, que no se dejó ver”
Y parto en el próximo tren…entrando a mi tierra mas profunda.
MGP / 1995
(Recital taller Maria Luisa Bascuñán)
Y me encontré escapando al destino, tras la quimera del arco iris
El pequeño mundo que amé cuando niña, se desvaneció en la tormenta; me arrancaron de cuajo las entrañas…
Me quedé sola a la intemperie deseosa de recobrar mis sueños.
Voy tras la quimera del arco iris…
Fue en la estación anterior, cuando el otoño recogió mis despojos
y sacudiendo de mí lo inservible, el susurro del viento me hizo suya…
Atrás quedaron penas, lágrimas, impotencia.
El tren pronto saldrá y no se dónde voy, sólo el viento sopla
hacia la quimera del arco iris…
El viaje continúa, el vagón y mis pensamientos van surcando la maciza montaña mágica, el blanco resplandor me estremece, el bosque se roba mis ojos y las humeantes chimeneas insinúan una cálida vida interior.
Permanezco casi helada, el tren no se detiene… me pregunto si allí habría quedado, la quimera de arco iris.
Y sigue su marcha, hacia la estación de primavera; el espacio empequeñece, el calor humano marca el tono de la alegría; aunque todos hablan al mismo tiempo; sobran brazos, gritos y conversación
No entiendo nada; salgo al pasillo, todos apiñados, mi nariz pegada a la ventana, con un vaso de café caliente entre las manos; observo la campiña… la vida renace, dejando atrás la bruma invernal.
Mas… mi corazón no ríe, no ha encontrado aún…
La quimera del arco iris.
Pero, sembrando voy ilusiones…
Y me provoca bajar en la próxima estación…
Que el calor funda hasta mis huesos…
Ya fui macizo de hielo
una hoja seca de otoño
un pequeño brote de esperanza
Que la pasión aflore
que la fuerza surja de mi corazón
Para encontrar pronto
la quimera del arco iris…
Mas, el tren ha perdido el rumbo, no importa en que estación decido bajar…. el vagón permanecerá conmigo.
El arco iris… ya no será una quimera….
“El estará siempre… donde haya tempestad y el sol ilumine”
Estará allí…cuando la tristeza y el desconsuelo se unan a la alegría a la esperanza…. Y aparezca sin dar explicaciones…
efímero, para el que no apacigüe al corazón
efímero, para el ciego de tanto pensar
efímero, para el dormido
“Efímero como mi interior, que no se dejó ver”
Y parto en el próximo tren…entrando a mi tierra mas profunda.
MGP / 1995
(Recital taller Maria Luisa Bascuñán)

